¿Para qué tenemos dos fosas nasales si con una basta para respirar?

Las ventajas de contar con varias partes de nuestro cuerpo en pares son evidentes; tenemos dos ojos, dos oídos, dos manos y dos pies por ejemplo, de los que cada uno son esenciales. Pero ¿qué pasa con la nariz? ¿Te has preguntado alguna vez porque cuenta con dos orificios para respirar, si con uno es suficiente? La verdad es que esto tiene una curiosa explicación, además de que por supuesto, no nos veríamos del todo bien con una sola fosa nasal.

¿Para qué tenemos dos fosas nasales si con una basta para respirar?

Sucede que, aunque no nos demos cuenta, cuando respiramos lo hacemos por un orificio nasal a la vez. Es por eso que a veces sentimos como si uno estuviera más cerrado que el otro, por el que es más fácil respirar.

A esto se le conoce como ciclo nasal. Dicho período se caracteriza por tomar lugar de cada 2 a 3 horas y durante él, las paredes de una fosa están más hinchadas que las de la otra.

¡Tú mismo puedes comprobar esto tapándote un orificio e intentando respirar!

Además de este hecho, hay que señalar que una de las funciones más importantes de la nariz es actuar como un filtro del oxígeno, por lo cual este ciclo es algo muy importante. Cada vez que ocurre una fosa nasal limpia el aire que entra a nuestro organismo y la otra se deshace de la suciedad, de modo que ambas funciones pueden tener lugar al mismo tiempo.

¿Quieres saber más? Tener dos fosas nasales también sirve para un mejor reconocimiento de los olores, pues conducen el aire a los pulmones de un modo más eficaz y son capaces de distinguirlos, dependiendo de si el flujo de aire de un aroma es demasiado rápido o lento.

De no ser por ellos, no podríamos disfrutar de nuestro sentido del olfato de la misma manera.

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