¿Sabías que cada vez que comes piña, ella te come a ti también?

Mucho se ha hablado de la piña como una de las mejores frutas para perder peso, pues cuenta con facultades quema grasa que no todos los alimentos pertenecientes a este grupo poseen. Además, también es una de las preferidas a la hora de preparar cócteles, bebidas, postres y diversos platillos que definitivamente no sabrían igual sin su peculiar sabor.

Además de todo lo anterior, hay que decir que comer piña puede resultar un poco raro cuando sientes esa familiar sensación de comezón en la lengua, que solo aparece cada vez que te llevas un trozo a la boca.

¿Sabías que cada vez que comes piña, ella te come a ti también?

¿Pero por qué sucede esto?

Resulta que la piña es muy rica en bromelina, una enzima muy especial que digiere las proteínas que se encuentran en nuestro organismo. El interior de la cavidad bucal es extremadamente sensible, con la piel de los labios, el interior de las mejillas, que tienen tejido que reacciona de manera especialmente intensa ante esta fruta.

Esto quiere decir ni más ni menos, que la misma nos come “literalmente”. Pero esto no es tan malo como te imaginas. De hecho, los efectos de la piña en la lengua son solamente temporales y por supuesto, también son inofensivos. Por no mencionar que la lengua en sí, es capaz de restituir todos los aminoácidos y proteínas que le son arrebatados por la bromelina.

Otra curiosidad acerca de este elemento, es que es tan efectivo a la hora de destruir este tipo de tejidos, que con frecuencia se le usa en las cocinas para reblandecer las carnes más consistentes.

Se lo puede encontrar en cada parte de la piña pero muy especialmente en el tallo, que es más grueso debido a la cantidad de fibra contenida en él.

Con todo y esto, no hay nada como disfrutar unas buenas y refrescantes tajadas de piña.

Añadir comentario